miércoles, 23 de mayo de 2007

Bib Azahar 11

Tu silencio me anda en los bolsillos
tu mirada me espanta
tu sola presencia me perturba
tu voz silente la extraño.

Yo he sido una mujer que ha conocido gentes raras,
silenciosas, confortables, con grandes ideales
que ha tenido otras noches y otros días,
mujer dormida cual hada al pie de tus palabras
en espera de ese algún día…
que viene de puntillas ya de veinte años
que no viene o que puede rodarnos
muchas veces entre los dedos
sin dejarse tocar.

He sido una mujer de la ciudad,
ceniza como la noche más oscura
en los meses de agosto,
o clara y reluciente como tu sonrisa de voz de pájaro,
mujer que ha podido tener buenos y tiernos encuentros
aunque el nuestro se llene de distancia en sus primeras horas,
mujer de manos temblorosas y ciegas
como los caminos del pensamiento perdido

He sido una mujer que ha esperado tanto tiempo
para hablar de lo deshabitadas
que lucen las playas
en ocasos tan lindos
vacíos, sin parejas,
sólo el agua rodando entre la arena.
Qué vacío cuando no quedan cuerpos que abrazar,
cuando el sol ya no puede morder
porque sigue su fuga y su transitar.

Yo he sido una mujer como todo esto
y ahora te escribo mi identificación para mañana
aunque tu presencia resbale entre mis dedos
para fundirse a todo el resto entre mis pies
yo he sido una mujer que no tiene otra palabra que decir
que la más vieja búsqueda, regreso, compañía, esperanza…
¡Esperanza !,
con lo simple que suena la esperanza
y con lo difícil que cuesta vivir

Yo he sido una mujer todavía como esto
a pesar de las preguntas sin brillo que merodean mis pupilas
hurgando en lo desconocido
en lo privado, en lo absolutamente mío.
Yo soy una mujer todavía a pesar de haber sido recordada
en muchos sueños, en muchas realidades
por las noches he venido,
que vine y vendré
esperando tu profético silencio
ah y si no hablas
me colgaré cual hoja malherida
en tus ramas para tocarte las mejillas
besar solo tus inteligentes ojos
y al fin estar sola y
morir para ti.
28/08/06
*
Dream

Dulces sombras de la inconciencia
que me envuelven en un profundo silencio
de los que trato de escapar y no puedo;
dulces sombras de un pasado, un futuro
o un presente que me niego a ver.

Día a día llenan de tormento mis noches
que tengo miedo a la misma oscuridad,
son tan reales como la vida
y ahora me he acostumbrado a ellos como la luna,
el sol, el olor de las plantas después de la lluvia,
como el amargo sabor a recordarte
porque hasta en ellos te encuentro
tan fugaz como siempre,
tan lejos de mi como siempre,
tan tú como siempre.

Te odio porque siempre estarás en mis sueños
estarás protegido por Morfeo,
me lleva a espacios imaginados,
a mundos increíbles donde el sol acaricia nuestras pieles
como la brisa más serena,
y la luna nos alumbrara y nos acunará
con el canto del cenzontle,
el cual nos indica que ya es el fin.

No, no quiero despertar, me niego a hacerlo
porque sé que te perderé de nuevo,
porque tengo miedo al mundo real,
porque sé que al fin me daré cuenta que te odio tanto
como sueños tengo para ti.
*

4 comentarios:

Jhoanán Paz Salazar dijo...

Lean los poemas y enamórense como yo...
Bye

Jhoanán Vanibella dijo...

Inspirada otra vez :)

Jhoanán Vanibella dijo...

Dulce vani por siempre

Jhoanán Vanibella dijo...

Dulce vani por siempre